¿Quieres conocer cómo congelar almejas?

El debate sobre cómo y por cuánto tiempo se pueden congelar almejas intriga a muchas personas por la cantidad de información falsa que circula. Las almejas constituyen toda una institución en la gastronomía de nuestro país.  Son el ingrediente principal en muchos de nuestros platos más célebres, y acompañan secundariamente muchos otros.

Entre los platos principales en los que las almejas son las auténticas protagonistas son las almejas a la marinera.

Además, aparecen en otros platos que, si bien no llevan su nombre, no existirían tal y como los conocemos si no fuera por la presencia de las almejas. Nuestra famosa paella, cualquiera estará de acuerdo, no sería lo mismo sin ellas.

Sin embargo, la cuestión que nos ocupa tiene que ver con algo tangencial a este hecho, y es una preocupación que invade la mente de muchos españoles e interesados en la cocina ibérica, de gran tradición en el plano internacional.

Nos referimos a si es posible congelar almejas, o ¿Cómo se hace?

Más allá de la noción, que ya es de conocimiento público, de que las almejas es mejor comerlas frescas, la realidad es que es posible congelarlas, y en este artículo aprenderás cómo hacerlo.

Congelar almejas para ahorrar dinero

Las almejas son un producto caro. A nadie le hace gracia la idea de que se echen a perder cuando se compran de más o sobran demasiadas porque falta un invitado a la mesa. Por eso es vital, en el repertorio de cualquier cocinero ibérico, conocer el proceso de congelarlas de manera tal que su frescura se mantenga intacta, sobre todo cuando se trata de almeja fina, sin duda las reinas de las almejas.

Congelar almejas es un proceso muy sencillo, pero varía dependiendo de en qué estado se encuentran. No es lo mismo congelar almejas frescas o almejas que ya fueron cocinadas y preparadas.

¿Cómo Congelar Almejas Frescas?

Lo primero a tener en cuenta a la hora de congelar almejas frescas es que deben estar vivas. Si no es posible, hay que procurar que estén lo más frescas que se pueda. Esto significa que, si ya tienes la idea de congelar almejas, lo mejor es hacerlo inmediatamente después de comprarlas.

De todos modos, no hay problema con congelarlas al día siguiente o incluso dos días después. Las almejas pueden durar hasta 5 meses en el congelador, pero este tiempo se reduce sensiblemente si se tarda demasiado en congelarlas.

Para congelar almejas correctamente debes, antes que nada, limpiarlas a fondo, y asegurarte de que no quede ninguna en mal estado. Lo principal es que no quede nada de arena en ellas, por lo que es recomendable hacerlo con agua fría y durante no menos de media hora.

La mejor manera de asegurar su limpieza es sumergirlas en el agua y dejarlas ahí. Luego de pasados los treinta minutos, debes remojarlas en agua fresca debajo de la canilla para eliminar todo rastro de suciedad, arena u otros elementos que pueden venir con las almejas y contaminar el alimento.

El momento del congelador

Lo siguiente es ubicarlas en un recipiente para ponerlas en el congelador. Al congelar almejas, es importante no disponerlas demasiado juntas, o hacerlo en pequeños grupos, teniendo en mente la posibilidad de descongelarlas en conjuntos y no todas juntas de forma obligatoria.

En cuanto al recipiente que debes utilizar, no hay demasiadas restricciones, pero es fundamental que sea hermético. Otra cuestión a tener en cuenta es ubicar el recipiente escogido lo más aislado posible dentro del congelador, para que se enfríe rápidamente y las almejas no pierdan frescura.

Una vez congeladas, lo que debes hacer para descongelarlas es pasarlas al refrigerador unas horas, entre doce y veinticuatro. Este proceso es importante para que las almejas no queden duras.

Congelar almejas frescas o cocidas.

Cómo Congelar Almejas cocinadas

Para congelar almejas que ya fueron preparadas para ser consumidas debes seguir pasos parecidos a los ya descritos. Es fundamental que estén limpias y que no las almacenes demasiado juntas.

De todos modos, recuerda que el recipiente que utilices depende del espacio de tu congelador y tus preferencias, y no hay restricciones al respecto de ello.

Con las almejas cocinadas no deberás atravesar nuevamente el proceso de limpiarlas. Se supone que ya lo has hecho antes de cocinarlas, pero sí es preciso separarlas y colocarlas en un contenedor apropiado para congelación.

Hay especialistas que consideran que, de hecho, es mejor congelar las almejas luego de cocinarlas, ya que así mantienen su sabor por más tiempo. Puedes congelarlas en su salsa, si es que las has preparado a la marinera.

Si el caso es este último, lo que es preferible es congelarlas abiertas. Es decir, solo su contenido, y no cerradas como en el caso de las almejas frescas. Recuerda siempre limpiarlas de antemano, ya sea para congelarlas o para cocinar con ellas, ya que olvidar hacerlo puede resultar en una contaminación alimentaria.

Por supuesto, la frescura que se puede lograr al congelar almejas, y la durabilidad de las mismas en el congelador, dependen en gran parte de la calidad del producto.