El salpicón de marisco al estilo gallego es un plato delicioso que viene muy bien como entrada, de acompañamiento o como plato principal que se come frío. Rápido y fácil de preparar pero, sobre todo, muy versátil.

Los ingredientes infaltables son dos o tres variedades de marisco gallego fresco, algún tipo de pescado y una buena vinagreta. Más allá de esto, se le pueden agregar todo tipo de crustáceos, bivalvos y verduras que os gusten.

Los salpicones de distintos tipos son de las preparaciones más antiguas y tradicionales de la cocina española, y en especial el de marisco se ha consolidado como una costumbre en casi cualquier hogar. A continuación presentamos la receta clásica y algunas opciones de agregados y variantes.

Ingredientes (para 4 personas)

Para preparar un salpicón de marisco en tu hogar, necesitarás:

  • 2 unidades de buey de mar
  • 10 barras de cangrejo o surimi
  • 250 gramos de gambas
  • 1 cola de rape
  • 3 huevos cocidos
  • Pimiento rojo 1
  • 1 pimiento verde
  • 1 cebolla
  • 50 ml. aceite de oliva virgen extra
  • 10 ml. vinagre de manzana
  • 2 hojas de laurel
  • sal y pimienta a gusto

Opcional:

  • 1 tomate
  • 2 patas de pulpo
  • ½ kg. de mejillones
  • 1 puñado de aceitunas sin hueso
  • 2 papas

Como ya hemos mencionado, esta receta se puede adaptar a los gustos y al bolsillo de cada uno, puesto que en ella se pueden incluir desde los mariscos más económicos hasta los más exclusivos.

Casi cualquiera de los ingredientes se puede reemplazar por otros que tengáis a mano si no has podido conseguir alguno de ellos. Por ejemplo, la centolla puede suplir al buey de mar, las gambas se pueden sustituir por langostinos e incluso cigalas, y el pescado puede ser merluza, atún o cualquier otro además de rape.

El mejor salpicón de marisco.

Cómo preparar salpicón de marisco gallego fresco

Ya que el plato final se come frío y sólo tendremos que mezclar todos los ingredientes en una fuente o un bol, el único paso que tiene una mínima dificultad en esta receta es el que debemos realizar en primer lugar, es decir, la cocción de los pescados y los mariscos.

Podemos comenzar por las gambas, langostinos y/o cigalas, ubicándolas en una cazuela con un chorro de agua o vino blanco y dos hojas de laurel a fuego medio. Una vez que hierva, tapamos y esperamos 3 minutos, luego las sacamos y reservamos.

Igual haremos con los mejillones, para los cuales seguiremos el mismo procedimiento y los retiraremos una vez se hayan abierto. Si algún mejillón quedara cerrado, no lo incluiremos en nuestro salpicón de marisco, porque puede estar malo.

Casi todos los mariscos se cocinan muy rápido. Los dos que pueden tardar un poco más son el buey de mar y el pulpo. Para el primero, debemos poner a hervir una buena cantidad de agua de mar con un par de hojas de laurel.

Si el buey, o en su defecto el centollo de la ría están vivos, comenzaremos con agua fría para evitar un cambio brusco de temperatura que puede hacer que se desarmen. En el caso del pulpo, es mejor comprarlo cocido o aprovechar lo que nos haya sobrado de una preparación previa.

El rape es el único de los ingredientes que cortaremos antes de cocinar, para luego dorarlo ligeramente en una sartén con aceite de oliva virgen extra. Todos los demás los cortamos en cubos pequeños una vez cocidos.

Ahora sólo nos queda cocer los huevos, de los cuales reservaremos una yema para hacer la vinagreta. El huevo suaviza la receta para que no tenga un sabor a mar tan fuerte y acompaña muy bien toda la preparación.

Esperamos a que se enfríen todos los ingredientes y comenzamos a preparar nuestro salpicón de marisco al estilo gallego clásico, cortando todo en trozos pequeños y mezclando.

Preparación de la vinagreta

Para hacer la vinagreta que tan bien acompaña al salpicón de marisco gallego, estrictamente necesitaremos 3 partes de aceite por una parte de vinagre, que puede ser de manzana, pero mucho mejor si es de Jerez, y una pizca de sal.

Sin embargo, no nos conformamos con esto, y agregaremos algunas verduras picadas, aún a riesgo de convertir el salpicón en una ensaladilla.

Los que a nuestro criterio no pueden faltar son los pimientos rojos y verdes y la cebolla o cebolleta. Pero tampoco vemos con malos ojos incluir un tomate, también cortado en cubos muy pequeños. De este modo se convierte casi en una salsa pico de gallo. Incluso hay quien agrega papa hervida cortada en cubos.

El salpicón de marisco queda mucho mejor si se prepara un día antes, para que todos los ingredientes tomen el sabor de la vinagreta, aunque lo más importante es servirlo frío.

El otro gran consejo que debéis tener en cuenta para obtener un gran resultado es utilizar marisco fresco de las rías de Galicia, como el que se consigue en Marisco Gallego, con envío a domicilio en cualquier parte de España.