La historia de la industria conservera gallega tiene años e incluso siglos de recorrido. Hoy en día, gran cantidad de empresas en Galicia comercializan las mejores conservas de pescado y marisco a nivel internacional.

Y para demostrar que no son datos al azar, podemos afirmarte que, desde 2019, las exportaciones de conservas han aumentado considerablemente; lo que ha impulsado a estas empresas a continuar con el mismo esfuerzo y respeto a la calidad de cada producto.

No obstante, estas actividades industriales comenzaron tienen un trasfondo mucho más extenso; ya que la mayoría provienen de familias que, desde hace cientos de años, han dejado su cariño y su esfuerzo en comercializar el mejor marisco gallego. Claramente, respetando las vedas de cada especie para conservar su sabor y nutrientes.

¿Te gustan las conservas? Acompáñanos en este recorrido para conocer un poco más sobre la industria conservera gallega y sus orígenes.

Historia de la industria conservera gallega

Todo comenzó como una consecuencia de la campaña de Rusia, donde Napoleón Bonaparte, al ver que sus tropas comenzaban a padecer hambre por lo complicado que era que llegaran víveres hasta ellos, decidió hacer algo al respecto.

Una de las medidas que tomó fue ofrecer doce mil francos a quien encontrase la manera de conservar alimentos durante largo tiempo en buen estado.

Tras varios meses de investigación, Nicolas Appert, en 1803, descubrió la manera de hacerlo, conservando el calor de los alimentos cuando los mantenía dentro de un recipiente herméticamente cerrado. De hecho, logró publicar un libro donde explicaba cómo hacerlo. Y no solo incluía víveres, sino también alimentos de origen animal.

Años más tarde, Peter Durand consiguió mejorar esta idea, así que, en 1810, la patentó; fue allí cuando los alimentos comenzaron a preservarse en latas.

Hoy en día, la primera edición del libro de Nicolas Appert se encuentra expuesto y preservado en el Museo de Anfaco de la Industria Conservera.

Primeras apariciones como industria

La primera fábrica de conservas gallegas apareció 40 años más tarde, en 1850, donde se fabricaban conservas de pichones y perdices. Su nombre era Caamaño, pero a pesar de haber sido la pionera, otras empresas como Goday y Curbera fueron quienes salieron a flote en la industria conservera; esto fue debido a que incorporaron maquinaria para automatizar y acelerar la producción.

Desde allí en adelante este sector no paró de evolucionar. De hecho, hasta principios del siglo XX, la industria conservera de Vigo llegó a ser la principal de Galicia; incorporando especies de marisco y pescado como sardina y besugos.

Viendo el crecimiento de esta industria, en 1904 nació la Unión de Fabricantes de la Ría de Vigo, donde ya eran más de 80 empresas dedicadas a la exportación de sardinas.

La Guerra Civil también propició el impulso de estas empresas; ya que se incorporaron más especies y nuevos procedimientos de recolección para resolver la escasez de materia prima. De esta forma, ahora se producían traíñas y cercos además de las sardinas.

Esta transformación en las actividades de pesca gallega se traducen en lo que podemos encontrar hoy en día en los supermercados y pescaderías.

La industria conservera gallega líder en exportación

Hoy en día, España es uno de los mayores exportadores de conservas de marisco y pescado. De hecho, somos los principales exportadores dentro de los países que conforman la Unión Europea, y somos segundos a nivel mundial, justo detrás de Tailandia.

Todo esto es gracias a las industrias de Galicia, donde se lleva a cabo un 80% del total de la actividad productora de toda España.

Aunque en 2019 su crecimiento respecto a años anteriores solo fue de un 0,2%, su valor comercial continuó en aumento y, ese mismo año, incrementó un 4%.

En este sentido, como el objetivo es continuar con la calidad y cantidad que se ha visto hasta ahora, la industria conservera gallega sigue poniendo especial énfasis en sus rutas de exportación y sus sistemas de producción para seguir siendo líderes.

¿Sabías que existen rutas para conocer la industria conservera desde adentro? 

Gracias a la importancia que tiene la industria conservera gallega no solo en Galicia sino en toda España, y debido a historia tan enriquecedora que las conservas de mariscos y pescador tienen para contarnos; hoy en día existen rutas para enseñar el gran trabajo que desarrollan estas industrias.

Además de esto, estos recorridos permiten mostrar el proceso que se lleva a cabo para conservar ¡, esterilizar y guardar herméticamente todos los mariscos gallegos y pescados que se conservan como enlatados hoy en día.

Gracias a estos recorridos podremos ver que cada producto se obtiene naturalmente y se procesa de manera que pueda conservar, al máximo posible, sus propiedades nutricionales, sabores y texturas.

¿Alguna vez te imaginaste toda la historia que puede haber detrás de la comercialización de, por ejemplo, una simple lata de sardinas del supermercado?