Si hay platos que definan a la perfección el sabor de la costa mediterránea española, la fideuá es uno de esos platos y esta receta de fideuá de mariscos es la descripción del sabor de la costa mediterránea. 

Y aunque este plato,  no cuente con la misma popularidad que la paella, en gusto, aroma, y excelencia, no se queda atrás. 

Y si ésta está sacada de una buena receta de fideuá de mariscos, y la cocinan en un buen restaurante o un buen cocinero la fideuá es un maremoto sensacional, una riada de sabor exquisita.

Esta receta de fideuá de marisco además es más fácil de hacer, en parte, que la paella. Solo es necesario, cambiar el arroz por fideos y dejarlos al dente.

Con esta receta de fideuá de marisco, podemos acercarnos con su sabor a Uno de los lugares donde mejor se comen los pescados y arroces en el Mediterráneo. Hablamos del Delta del Ebro, territorio exótico a pie mar, fantasía de faros durmientes y arrozales entre bahías, donde la puesta de sol refuerza el reflejo arcádico de las suaves montañas. Un punto fronterizo en el que la unión de la comida catalana, valenciana y aragonesa, llegó a la maestría.

Receta de fideuá de mariscos

Ingredientes del fideuá de mariscos para 4 personas:

  • Caldo de pescado o fumet.
  • 8 galeras (en la receta del Delta son necesarias, pero puedes utilizar otro tipo de crustáceo, como las cigalas o gambas).
  • 10 almejas.
  • 8 mejillones (si pueden ser de roca, mejor).
  • 1 sepia mediana limpia (también sirve el calamar).
  • 4 ajos.
  • 2 cebolletas.
  • Unas hebras de azafrán.
  • Dos tomates maduros pequeños.
  • 1/2 pimiento rojo.
  • 2 pimientos verdes.
  • Dos colitas de rape partidas en trozos.
  • 400 gr. de fideo número 3.
  • Pimentón dulce.
  • Aceite de oliva.
  • Sal.

Paso a paso para la preparación de Fideuá de mariscos

1. El primer paso es preparar el sofrito, como truco os recomendamos hacerlo el día anterior, o si no unas horas antes, para que agarre más sabor. Fríe en la sartén, con un chorro de aceite, una cebolleta y los pimientos cortado en trozos muy finos. Cuando las verduras estén doradas, añade los tomates rallados y deja que se sofría todo. Debe quedar bastante caramelizado.

2. En la paellera o sartén donde vayas a hacer la fideuá de mariscos, pon una cebolleta a freír. Vigila la cantidad de aceite porque un error común es que salga a veces demasiado aceitosa. Necesita el punto de grasa exacto, para que tenga suficiente fuerza pero no sea pesada. Añade dos dientes de ajo con su piel. Introduce la sepia o el calamar cortado en trozos pequeños. Que se haga a fuego fuerte, y suelten sus jugos, que como verás se irán caramelizando y agarrando a la base de la paella. Ese punto dorado es el que queremos. 

La fideuá aguanta bien este aroma tostado, de hecho es lo que marca la diferencia, aunque vigila que no se queme. 

3. Echa el pescado, y después las gambas, los mejillones y las almejas. Recuerda que las almejas pueden llevar tierra. Es bueno haberlas puesto en agua con sal antes, y después, bien lavadas, añadirlas. También puedes abrirlas en otra sartén con un poco de agua. Retira los crustáceos y el pescado una vez salteados.

4. Añade unas hebras de azafrán y una cucharadita de pimentón. Que se fría un minuto y súmale entonces el sofrito que habías reservado. Rehógalo bien todo. Riégalo con un vasito de caldo de pescado para que no quede demasiado seco y no se queme el pimentón. Deja que el caldo se evapore.

Pasos finales para un buen fideuá de mariscos

5. Los fideos de la fideuá de mariscos se tuestan un poco en la sartén, hasta que queden algo dorados. La razón es que así aguantarán más tiempo de cocción. Cuando los tengas un poco tostados, échalos a la paella. Ahí vuelve a rehogarlos con el sofrito, las almejas y mejillones. Los fideos tienen que quedar bien impregnados.

6. Échaselo el caldo muy caliente. La fideuá de mariscos no requiere tanto caldo como la paella, porque su tiempo de cocción es mucho menor. En realidad los fideos deben salir tirando al dente. Que los cubra bien el caldo, pero sin pasarte. El fumet, eso sí, debe fluir entre los fideos para que no se apelmacen. Llévalo a ebullición, primero a fuego fuerte y luego a un fuego más suave. Si necesitas remover, hazlo desde las asas de la paellera, nunca con una cuchara.

7. Cuando lleve unos 10 minutos, prueba el punto de sal y rectifica, si es necesario. Añade los ingredientes que has reservado antes: las gambas y las colas de pescado, de manera homogénea por encima de la fideuá. Húndelos un poco para que se integren mejor en la salsa. La razón de añadirlos al final es que si lo haces todo junto desde el principio el fideo no respirará bien y no adquirirá el sabor y aroma necesarios. 

Retira la fideuá del fuego cuando la pasta esté a punto y haya absorbido el caldo. Deja que repose tapada. Si todo ha salido bien, al cabo de un rato verás cómo los fideos se ponen de punta. 

Los siguientes paso solo serían servir, disfrutar y rebañar los platos, después de probar esta riquisima receta de fideuá de mariscos.