Aunque el marisco crustáceo se suele vender congelado, es preferible comprarlo fresco, ya que tanto su sabor como sus propiedades nutricionales se pueden aprovechar mejor. No obstante, es importante saber reconocerlos para que sea más fácil escoger los que son de temporada para que estén más fresco.

Para saber cuales son las especies que irán perfectas en tu mariscada, conoce los mariscos crustáceos que te mostraremos en este post.

Conoce los mariscos crustáceos

En general, los mariscos tienen varias características en común. Algunas son sus diez patas y su cuerpo cubierto por una caparazón. Sin embargo, las especies de mariscos pueden clasificarse en dos grupos.

Un dato que te puede ser útil a la hora de comprar es que los mariscos grandes suelen tener caparazón rígido, como es el caso de los mariscos de gran tamaño, caparazón semi-rígido, como sucede con las cigalas y los langostinos, o cuerpo flexible, como es el caso de las gambas que se crían con técnicas de acuicultura.

Estas especies de cuerpo flexible suelen estar disponibles durante todo el año, por lo que sus precios suelen ser más accesibles.

Los mariscos crustáceos gallegos

Mariscos crustáceos de cuerpo alargado

  • Bogavante: Es uno de los más comercializados. Entre sus variantes, podemos encontrar varias especies provenientes de Noruega, Gran Bretaña y Canadá. Una pieza de bogavante puede pesar al menos 500 gramos y medir entre 30 y 75 centímetros. Su temporada de venta se encuentra entre los meses de mayo a septiembre.
  • Cigala: Proviene de Europa Occidental. Mide aproximadamente 25 centímetros y se suele comercializar congelado o fresco, a diferencia del bogavante, que suele venderse vivo. Además, como la especie anterior, ambos tienen 10 patas y su carne es bastante recocida por su delicado sabor.
  • Gambas: También tienen diez patas, no obstante, su tamaño es mucho más reducido que el de las especies anteriores. Por lo general, se suelen comercializar mayormente las especies rojas y blancas, y en cualquier momento del año.
  • Langosta: De esta especie hay cuatro variaciones, siendo la de más valor la langosta roja. También se encuentran la americana, la rosada (proveniente de Portugal) y la verde. Para diferenciarlas podrás notar que sus antenas son más largas, que no tienen pinzas y que en los costados tienen pequeñas espinas. Pueden pesar hasta 7 kilogramos y medir hasta 23 centímetros.
  • Langostinos: Es común ver medidas entre 15 y 12 centímetros y su caparazón es medianamente duro. Una de las variedades de marisco más conocidas son de color rosado con manchas de color marrón; el resto se diferencian por tener estas manchas más pronunciadas, como el tigre oriental, el marrón y el verde. Los langostinos blancos no tienen estas manchas.

Mariscos crustáceos de cuerpo corto

  • Cangrejos: Su caparazón es rígido y de bastante grosor. Suelen medir entre 3 o 4 centímetros y adoptan diversidad de colores, como el verde o el rojo. También existe una especie de mayor tamaño llamada ‘bocas’; de esta última, se suelen encontrar sus pinzas congeladas, de la cual se puede extraer mucha carne.
  • Buey de mar: También se le conoce como cangrejo europeo, y su nombre se debe a su gran tamaño. Sus colores son una mezcla del amarillo y el color pardo, y puede pesar hasta 5 kilogramos. El caparazón suele ser más ovalado que los otros cangrejos y se diferencian los machos de las hembras porque su abdomen es más amplio y triangular.
  • Centollo: También son cangrejos, pero de caparazón espinosa. Además, sus patas son más alargadas y velludas. En las costas de Galicia, este marisco gallego es reconocido y apreciado por su delicioso sabor y textura de la carne. Puede llegar a medir 20 centímetros, salvo el cangrejo real de Alaska, que puede medir hasta 3 metros de longitud. Para no consumirlo congelado, se suele comercializar en invierno.
  • Nécora: Estos crustáceos son un poco más pequeños, normalmente de color rojo o naranja, y de 10 centímetros de longitud. También se les conoce como cangrejos peludos debido a sus patas repletas de pelos pequeños. Esta especie no proviene del mar.
  • Percebes: Este tipo de marisco mide 5 centímetros de longitud; sin embargo, solo se puede consumir el cilindro naranja que tiene internamente. Se recolectan de las rocas de las costas del norte, pero también se pueden encontrar especies provenientes de Marruecos o Canadá. Aunque se pueden recolectar cada 6 meses, su captura es complicada, por lo que suelen tener precios muy elevados.

Temporadas de pesca de cada especie

Los bogavantes, langostinos, centollos, langostas y nécoras suelen estar disponibles entre los meses de mayo a septiembre. Por otro lado, las gambas y los bueyes de mar se pescan entre los meses de julio o diciembre. Tanto las cigalas como los cangrejos de mar están disponibles durante todo el año, dependiendo de su especie.

Aquí puedes ver los meses un poco más detallados:

  • Bogavante: may, jun, jul, ago.
  • Cigala: todo el año.
  • Gambas: oct, nov, dic.
  • Langosta: may, jun, jul, ago, sep.
  • Langostinos: may, jun, jul, ago.
  • Cangrejos: todo el año.
  • Buey de mar: jul, ago, sep, oct.
  • Centollo: abr, may, jun, jul, ago, sep.
  • Nécora: may, jun, jul, ago, sep.
  • Percebes: mar, jun, sep.

Ahora ya sabes qué puedes elegir y en qué momento hacerlo para que tu mariscada gallega tenga productos frescos de temporada. Solo falta que corras a contárselo a tu colega de recetas. ¿También conoce los mariscos crustáceos tan bien como tú ahora?