Las Almejas, uno de los mariscos gallegos más top…

Las almejas son sin duda una de las comidas más exquisitas del mundo. Ya sean hervidas, a la plancha o crudas con un toque de limón, este plato siempre resulta un manjar.  Como todos los moluscos, su hábitat natural se encuentra en los fondos arenosos.

Su captura depende de técnicas artesanales, ya sean a pie o a flote, y la escasez de ejemplares suma otro factor a su elevado precio.  Sin embargo, en los últimos años se ha evolucionado y además del cultivo en viveros, donde se hecha la cría para que crezca controlando su crecimiento.

Lo que no mucha gente no sabe es que en realidad no hay solo un tipo de almeja.  En todo el mundo son más de 20 especies las que integran esta categoría de bivalvos. Siete de ellas tienen presencia en aguas españolas, especialmente en el litoral gallego.

Por supuesto, no todas ellas tienen el mismo precio ni las mismas características. Algunas son mejores para comer en crudo, mientras que otras, de carne más dura, se adaptan más a su cocinado y otro tipo de preparaciones.

La Almeja Babosa

Hay especies que se adaptan fácilmente a los parques de cultivo, pero otras deben ser capturadas desde embarcaciones, con rastrillos, lo que se conoce en Galicia como «o raño», y mucha paciencia. A esto se suman las limitaciones que imponen las leyes vigentes con respecto a su explotación, ya que hay cupos que cada mariscador/a debe cumplir.

Para explicar las diferencias en detalle, a continuación te contaremos sobre las siete especies de almeja que puedes encontrar en las rías de Galicia.

Te presentamos las almejas de Galicia…

La almeja rubia, también llamada roja, es una variedad conocida y explotada. Se pescan algunos cientos de kilos por semana, que se distribuyen generalmente a restaurantes y mercados.

Esto se debe a la dureza de su carne, que no es tan buena para comer en crudo. Sin embargo esta especie es perfecta para ser cocinada como a la marinera, salsas y arroces, o de cualquier forma que requiera cocción.

Aún menos conocida es la almeja moelo. Con un sabor algo dulce y bastante yodado, suele ser una de las más baratas del mercado. Su aspecto resulta similar al de un berberecho pero de menor tamaño.

En tercer lugar situamos a uno de los bivalvos, dentro mariscos gallegos más populares, que se conoce como la Almeja Japónica. Como su nombre indica, no se trata de una especie autóctona sino importada inicialmente pero que se ha adaptado perfectamente a las rías y hoy ya se ha convertido en una de las más explotadas y abundantes.

Si bien posee un sabor más vulgar que el resto, esto puede variar ampliamente de acuerdo a la semilla. Tiene la ventaja de su bajo precio, por la alta oferta, y se usa en general en platos calientes.

La almeja cornicha, también llamada chirla, con un precio también bastante accesible, es utilizada muchas veces en guisos y sopas de mariscos. Escasea en nuestras aguas, aunque se suele encontrar en las rías bajas.

La quinta variedad de la que debemos hablar es la llamada Almeja Babosa, de mayor sabor y menor dureza que las anteriores. Podría ser una de las más comercializadas, si no fuera porque no puede cultivarse y resiste poco tiempo fuera del agua.

Le sigue la Almeja Ameixón, conocida también por los nombres de concha fina o barnizada. Es la de mayor tamaño, rondando los 11 centímetros. Si bien su carne es algo dura, resulta muy versátil en la cocina, ya que puede consumirse cruda o cocida.

Estéticamente es una de las más especiales. Al abrirla, se pueden apreciar colores blancos, rojos y marrones. Este último corresponde a una parte calcárea de la almeja que no es comestible.

Esta almeja, al ser tan grande, resulta muy rentable y por eso tiene un precio más elevado. Si se cocina, no debe dejarse mucho tiempo ya que se endurece rápidamente.

La Almeja Fina, la auténtica protagonista…

La Almeja FinaPor último, la gran estrella de las rías gallegas es la Almeja Fina, cuyo nombre científico es Ruditapes Decussatus. Se la conoce, además, como almeja de Carril, debido a su gran presencia en esta localidad del municipio Arousano en la provincia de Pontevedra.

Bastante reconocible por el patrón cuadriculado de su concha, puede a veces ser confundida con las variedades Japónica y Babosa.  Por dentro, su carne es blanca y suave y su textura muy delicada, lo que la convierte en un producto muy buscado.

El secreto de su popularidad de las Almejas, además, reside en la alta resistencia de esta especie fuera del agua, ya que es la que más tiempo aguanta viva en cautiverio. La Almeja Fina se puede disfrutar en crudo, con un poco de limón, o bien integrarse perfectamente en arroces, sopas y otros platos de cuchara.

Algunas de estas variedades de Almejas, especialmente la Almeja Babosa o la Almeja Fina puedes encontrarla en nuestra tienda online, junto con los mejores mariscos de Galicia, dependiendo de las diferentes épocas del año debido a las vedas.

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