La receta de mejillones al escabeche que hoy os traemos es un auténtico manjar gallego. Cualquier versión enlatada de esta preparación no le llega ni a los talones al plato casero que podrás aprender aquí, que además es fácil de preparar, rápido y económico.

Para esta receta lo ideal es utilizar mejillones frescos, y cuanto más grandes, mejor. No es lo mismo cuando el marisco no es fresco, ni mucho menos cuando no es de Galicia. Además, si utilizas los mejillones envasados debes saber si vienen crudos o cocidos.

Ingredientes para mejillones al escabeche (para 3 personas)

  • 1 kg. de mejillones con cáscara
  • 200 ml. de aceite de olive virgen extra
  • 100 ml. de vino blanco
  • 4 dientes de ajo
  • 4 hojas de laurel
  • 1 cda. sopera de pimentón dulce
  • 50 ml. de vinagre (de vino o manzana preferentemente)
  • sal a gusto

Opcional:

  • pimienta negra en granos
  • ralladura de limón
  • 1 pimiento rojo
  • 1 cebolla o cebolleta
  • 2 tomates

Mejillones frescos.

El paso a paso de los mejillones al escabeche

Lo primero que debes hacer es limpiar bien los mejillones. Es tan fácil como ponerlos bajo el grifo de agua y rasparlos con un cuchillo o bien con tus manos para retirar los pelos y cualquier formación calcárea que pueda estar adherida a las conchas.

Puede parecer extraño pero para cocinar mejillones al escabeche se preparan por un lado los mejillones, y por otro el escabeche. Por lo tanto, lo siguiente que haremos es cocer el marisco al vapor, poniéndolos en una cazuela tapada con el vino blanco.

El recipiente debe tener el espacio suficiente para que los bivalvos puedan abrirse aún con la tapa puesta. Pasados unos 6 o 7 minutos estarán listos. Para asegurarnos, será mejor revolverlos cada un par de minutos.

Los mejillones que no se hayan abierto debemos descartarlos, ya que pueden estar malos. Los restantes, los sacamos de sus conchas y los dejamos reposar ya sin cáscara. Reserva también dos o tres cucharadas del caldo de cocción, pero pásalo por un colador.

Este líquido, si bien está compuesto de vino blanco y el agua que soltaron los mejillones, no tiene alcohol, ya que se ha evaporado por completo durante la cocción.

Para nuestro escabeche prepararemos algo parecido a una vinagreta pero sin verduras. Comenzamos por dorar los ajos sin pelar durante 5 minutos en una sartén con bastante aceite de oliva virgen extra. Es importante no poner el fuego muy fuerte para que no se quemen los ajos ni el aceite tome mucha temperatura.

Luego de tener este sofrito a fuego medio por un par de minutos lo retiramos de la hornalla. Esto es porque a continuación añadiremos vinagre y luego el pimentón dulce, que se quema con facilidad.

Para evitar que se queme, además, agregamos inmediatamente el caldo para que la mezcla termine de enfriarse. Revolvemos bien para integrar todo y lo vertemos sobre los mejillones cocidos.

Llevamos todo al frigorífico y lo dejamos reposar para que se junten los sabores. Puedes comerlos al día siguiente, aunque quedarán mucho más deliciosos cuanto más tiempo esperes. Se conservan en este estado hasta por dos semanas.

Tu comida en el plato.

Variaciones sobre la receta original

La receta que puedes leer arriba es de la auténtica preparación de los mejillones al escabeche clásicos, que no fallan y son mucho mejores que los que se consiguen en lata en cualquier tienda.

Sin embargo, como ocurre con todas las comidas, hay una variante para cada cocinero o cocinera. Entonces, a continuación, te mostramos algunos cambios y agregados que se le pueden hacer para darle un toque personal a tus mejillones al escabeche.

Por empezar, si no tienes o prefieres no usar vino blanco, puedes sustituirlo por agua, aunque el sabor no es el mismo. El vinagre, si no es de vino, que sea de manzana o en su defecto de alcohol.

Hay quienes disfrutan de comer sus mejillones al escabeche con verduras, para que haya más elementos en la mezcla que el marisco y el líquido.

Si eres uno de ellos, puedes cortar en juliana un pimiento rojo y la parte blanca de una cebolleta y pocharlos en el mismo aceite de la preparación antes de agregar el ajo y las hojas de laurel.

Incluso también se pueden agregar unos tomates, en rodajas o en cubos pero siempre pelados, y siempre al final para que no se cocinen demasiado. Otro ingrediente que se le suele agregar es una cucharada de harina para espesar el líquido del escabeche.

Todos estos trucos pueden cambiar levemente el producto final, pero lo más importante siempre es contar con buenos mejillones, que sean frescos, que puedes conseguir en la tienda online de Marisco Gallego al mejor precio y con envío a domicilio.