La lubina al horno es uno de los platos de pescado que requiere menos tiempo de preparación. Además, su sabor suave y escasa presencia de espinas lo hace ideal para adentrar a mayores y chicos a este mundo de delicias del mar.

¿No conocías este tipo de pescado? Tal vez te suene si le llamamos róbalo ya que también se le conoce con ese nombre. Además, su aporte al organismo es tal que, con solo consumir 100 gramos, puede aportar 1,3 gramos de grasas buenas; el resto se traduce en proteínas y algunos minerales que te nombraremos más adelante.

¿Quieres conocer en qué te beneficia el consumo constante de este pescado blanco y en qué receta puedes utilizarlo? Continua leyendo este post y de regalo, te mostraremos una receta de lubina al horno que podrás preparar para tu familia en un dos por tres.

Cuáles son los beneficios del consumo de Lubina.

Este delicioso pescado blanco de agua salada y consistencia semi-grasa, es de los más saludables que podemos encontrar en el mar. Podemos encontrarlo fresco entre los meses de noviembre hasta marzo, que es su temporada de pesca.

Es tan beneficioso para la salud que incluso la Organización Mundial de la Salud recomienda su consumo, en el cual podemos encontrar los siguientes beneficios:

Aporta potasio, fósforo, hierro y magnesio: El potasio contribuye al sistema nervioso, disminuye los riesgos de padecer anemia y mejora la musculatura y el movimiento.

Por otra parte, el fósforo también ayuda a fortalecer dientes y huesos, además de aportar energía y vitalidad al cuerpo.

El hierro ayuda a prevenir enfermedades causadas por la escasa producción de glóbulos rojos, como la anemia ferropénica, ya que ayuda a oxigenar la sangre y todas las células del organismo.

Por último, el magnesio mejora el funcionamiento de varios órganos, como el intestino, y mejora la salud de la musculatura, nervios y defensas del cuerpo.

En resumen, consumir una dieta basada en pescados como la lubina (o róbalo) con frecuencia, mejorará significativamente nuestra salud. En este sentido, 100 gramos de consumo de lubina aporta el siguiente valor nutricional:

18 gramos de proteínas, 1,3 gramos de grasas buenas, 1,1 miligramos de hierro, 26 miligramos de magnesio,  255 miligramos de potasio, 210 miligramos de fósforo y 0,80 miligramos de Zinc. Asimismo, aporta vitaminas B1 (0,11 miligramos), B2 (0,16 miligramos) y B3 (6,7 miligramos); todo esto, con solo 85,95 de calorías.

Ahora que conoces los beneficios de comer lubina, te mostraremos una receta donde podrás incluirlo a tu alimentación diaria: La lubina al horno.

¿Qué ingredientes se necesitan para la Lubina al horno?

Dependiendo de la época del año, podremos encontrar lubina salvaje o de piscifactoría; la primera opción solo se da en los meses fríos del año, la segunda se encuentra disponible durante todo el año. Por supuesto, la de mejor sabor es la lubina salvaje.

Para esta receta necesitaremos:

2 kilogramos de lubina

Sal y pimienta al gusto

200 gramos de mantequilla

2 patatas grandes (si no tienes grandes, puedes utilizar dos medianas)

250 gramos de puerro

3 limones

150 gramos de cebolla

Un tallo de apio

150 gramos de zanahoria

250 mililitros de vino blanco

Preparación de la Lubina al horno

Antes de comenzar debemos saber cómo se debe limpiar la lubina para cocinarla, esto es importante en caso de que la compres fresca y sin limpiar.

Lo primero es quitarle muy bien las escamas, las tripas y la cabeza. Después de ello, procederemos a colocarlo bajo el grifo para lavarlo bien y eliminar los restos de sangre y escamas. Si es necesario, puedes hacerlo dos y tres veces para que quede bien limpio; al terminar, déjalo que escurra por unos minutos.

Cuando esté listo, sazónalo a tu gusto con sal y limón y déjalo reservando para cuando lo vayas a meter en el horno.

Para la guarnición pela las patatas, límpialas y córtalas en rodajas finas de un centímetro (no tiene que ser exacto, no necesitas utilizar un medidor). Colócalas sobre la bandeja donde hornearás la receta y cúbrelas con aceite de oliva, sal y pimienta.

Posteriormente, enciende el horno, colócalo a 160º de temperatura y mete las patatas durante 10 minutos. Luego sácalas del horno y coloca sobre ellas las piezas de lubina; baja la temperatura del horno a término medio y coloca sobre ellas el resto de las verduras cortadas en julianas.

Deja eso cocinando por otros diez minutos y luego abre el horno para colocarle el vino; deberás agregarlo a los lados de la lubina en lugar de hacerlo sobre ella. Cocínalo por otros 10/15 minutos, repitiendo este proceso por cada lado de las piezas de lubina.

Sabrás que tus lubinas están listas cuando se vean bien hechas por fuera y jugosas por dentro. Sírvelas con jugo de limón y las verduras; puedes acompañar con una ensalada, aunque por sí solas están deliciosas.