El Paraíso del Marisco Gallego

¡¡¡Comienza el Festival de Sabores con auténtico sabor a Mar…!!!

Su aroma, su clima, su cortesía, era agradable, cordial, era divertida…  Y cuenta la leyenda que había una Ría de las rías, un lugar con auténtico sabor a mar, unas playas, un paisaje que era un mundo aparte… Y allí, en aquella tierra escondida en una esquina, estaban los mejores mariscos inmersos en un festival de sabores, y precisamente el enigma era porque esta ría era tan rica y porque sus mariscos vivían con tanta alegría…

Es Galicia… Es la ría de las rías…. Es la Ría de Arousa… Es O Grove… Os invito a descubrir el «Paraíso del Marisco…»

Me presento, soy Coco, el Centollo, el Rey de las Rías Bajas Gallegas, aunque mi nombre real es Maja Squinado, yo ni caso, sin duda tenía que cambiarlo.

Mi familia ha reinado en estas rías generación tras generación, alimentándose de estrellas de mar, algas, moluscos, erizos y otros manjares propios de estos lares. Por eso no me extraña que seamos tan ricos y tan entrañables.

Vivimos en el fondo del mar hasta unos 100 metros de profundidad, y somos muy solitarios, por eso hoy no hay centolla que me haga caso.

Dicen las malas lenguas que las centollas son más valoradas ya que están más rellenitas y sabrositas, aunque en realidad la intensidad y el sabor del centollo macho lo convierte en un auténtico manjar. ¡¡¡Sin menospreciar a nuestras apetitosas centollas, claro está…!!!

Ah, por cierto, somos una excelente fuente de proteínas, ácidos grasos poliinsaturados, muy beneficiosos para reducir niveles de colesterol y de triglicéridos en sangre. Somos ricos en minerales, vitaminas y hasta se nos atribuyen propiedades afrodisíacas. ¡¡¡No me digas que la cosa no tengo buena pinta…!!!

Pues, si tú eres el Rey de las Rías Bajas Gallegas… ¡¡¡Yo soy la Reina de las Fiestas…!!!

¡¡¡Hola Queridos Amigos…!!! Soy Miss Bombón, aunque mis allegados y conocidos me llaman Pollicipes Pollicipes.  ¡¡¡Vaya lío…!!!

Soy un crustáceo parecido a los Mejillones. Vivo enganchada a las rocas, porque las rocas enganchan, y ahí nos criamos formando colonias muy molonas, porque aunque Percebes hay muchos alrededor del planeta, ninguno como los de la Ría Gallega.

Estamos formados por un pedúnculo y una uña. El pedúnculo, es la parte comestible, formado por una parte carnosa con una piel cubierta por escamas, en el extremo superior cuento con varias piezas que forman la uña del percebe.

Somos la auténtica delicatessen gallega que lleva al paladar un intensísimo sabor a mar, con bajo contenido en grasas y colesterol, ¡Cómo no!, y sobre todo cero hidratos de carbono, ¡Cómo molo!, es decir, la receta perfecta en cualquier dieta.

Playa de las Catedrales

Anda, aquí llega Faroles, la Nécora más coqueta de toda las rías gallegas, o como dicen los científicos en su jerga, Nécora Puber, que no puberta…

Soy un crustáceo braquiuro, lo que significa que poseo el abdomen plano o abdominal desarrollado como si fuera un fanático del gimnasio.

Vivo cerca de la costa, pero entre las rocas, piedras y grietas, para no ser descubierta, aunque en realidad puedo llegar a vivir hasta a 70 metros del fondo del mar. Para flipar…

Las algas y los peces muertos son mi principal alimento y sustento, bueno, y también me aprovecho de otros animalitos más pequeños.

De ahí que mi carne sea fina, exquisita y súper sabrosita, eso sí, en diferentes texturas y sabores, desde mis patas hasta la intensidad del sabor de mi interior.

Soy un alimento riquísimo en proteínas y de alto valor biológico, además de aportar ácidos grasos Omega 3, ¡Cómo lo ves…! En cuanto a las vitaminas puedo ayudarte con antioxidantes y otras cosas extravagantes que retrasan el envejecimiento celular y previenen la aparición del cáncer. ¡¡¡No puedes quejarte…!!!

Saludos cordiales, permítanme que me presente, soy Barbotas el Gafotas y me encargo de los trapicheos y otros maniqueos del Rey Coco, que si os digo un secretito, está loco y es un mafioso.

Mi nombre científico es Nephrops Norvegicus, porque somos unos bichos principalmente nocturnos. Vivimos en profundidades de 6 a 700 metros y nos alimentamos principalmente de invertebrados marinos.

Ah, y ya sabéis que las Cigalas somos crustáceos que resistimos poco tiempo fuera del agua. Eso sí, somos un producto gastronómico exquisito, rico y de vicio, de un sabor excepcional cada vez más valorado por el personal, por lo que en restaurantes de todo el mundo ya somos los protagonistas de los menús con más glamour.

Y, a decir verdad, con tanto contenido nutricional, principalmente proteínas y minerales difíciles de encontrar en otros alimentos de origen animal, no es de extrañar.

Pues ¡¡¡Ahora vengo yo, damas y caballeros…!!! Mi nombre es El Papalotes, de la familia de los malotes, pero fuera guasa soy la Navaja más maja de toda la Ría.

Soy un molusco, que habita en los fondos marinos enterrado en la arena. Concretamente en unos agujeros verticales hondos que excavo para ponerme a buen recaudo. Pero si me buscas en los libros científicos me dicen el Ensis Arcuatus, aunque he de reconocer que el Papalotes me va más al mote. Por cierto, me alimento de plancton, que incorporo a mi organismo a través de mis branquias.

Tengo que reconocer que mi carne es muy apreciada, y súper deseada. Porque por mi bajo contenido en grasas y aporte calórico, mi consumo está especialmente recomendado para llevar una dieta sana y equilibrada. ¡¡¡Y si me pruebas a la plancha, te enganchas…!!!

Además, aporto ácidos grasos esenciales que te ayudarán a disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Soy rico en yodo, indispensable para el buen funcionamiento de la glándula tiroides, que ayudan al crecimiento, a la agilidad mental y fortalece las uñas, los dientes y el cabello.

Y aunque no soy tan popular como ellas, he de decir que mi sabor y textura es muy similar al de las almejas, la almeja fina que la japónica sabe a tónica. ¡¡¡Es broma…!!!

Hola, hola, hola perindola, ya estoy aquí, soy GluGlú el Surfero, y soy el más dicharachero de todo el océano. ¡¡¡Aunque no me lo creo…!!!

Soy un Bogavante Azul y presumo de ser el crustáceo mas grande, y no por que lo diga yo, sino porque lo dicen los científicos que son muy listos, incluso los hay muy listillos. Pero no nos fiemos que son los mismos que se empeñan en llamarme Homarus Gammarus.

Lo que sí es verdad es que soy uno de los bocados más exquisitos que ofrece el mar, tanto cocido, a la plancha y el arroz con bogavante, es alucinante. La textura de mi carne compacta, firme y brillante contrasta con la delicadeza y el rico perfume que desprende, a la que le caracteriza por unos tonos blanquecinos con frágiles hilos rojizos que me hacen ser delicia culinaria y fuente rica de vitaminas y minerales.  Ah, que también soy fuente de Omega3, rico en vitamina A, B12 y vitamina B3. ¡¡¡Cómo lo ves…!!!

Playa de Rodas, Islas Cíes

Pues yo soy el Pulpo Pulparindo, el más guapo y el más lindo, aunque hay algunos especímenes que me dicen Octopus Vulgaris, que como decía mi abuela tales para cuáles.

Soy uno de los seres marítimos con mayor inteligencia, ciencia y paciencia.  Cefalópodo de tres corazones y ocho patas por lo menos, sordos de nacimiento y muy ricos por dentro. Mi carne es muy valorada en la gastronomía española y el resto del mundo, porque a quién no le suena un buen «Pulpo a Feira» o a la gallega.

Cocinarme es todo un arte, por eso no todos pueden presumir de conocer el punto exacto para prepararme y saborearme.

Bien cocido tengo una textura y un olor característico, sin embargo, mi sabor está influenciado principalmente por los ingredientes utilizados junto con el método de cocción, aunque hay países donde se saltan todos estos protocolos de cocción para experimentar el sabor dulce y sabrosón de mi carne cruda, que es una ternura.

También quería contarte que soy fuente rica de proteínas, bajo en grasas y contengo diferentes vitaminas y minerales.

Voilà my friends, soy el chef del Rey más conocido como el Cocinillas, aunque fuera de las rías se me conoce como Palaemon Serratus. Puedes preguntar por ahí por mi sabor, y verás que rico soy…

Ahora sí, no les voy a engañar, no tengo infinidad de propiedades nutritivas como los otros mariscos de la ría, solo soy un plato exquisito que tiene como punto fuerte la vitamina B12 que ayuda a asimilar el acido fólico, es decir, voy que ni pintada para las embarazadas.

Los camarones de la Ría contamos con muchos imitadores y otros defraudadores, pero no se dejen engañar, ya que no hay quién pueda igualar el manjar que suponemos para el paladar.

Vivo en regiones templadas, tropicales y frías. En zonas rocosas y arenosas, con abundancia de algas, por eso nada que se compare con las Rías Bajas. ¡¡¡Son una pasada…!!!

Y, para terminar, solo nos queda decir que somos un auténtico Festival de Sabores con aroma a Mar… ¡¡¡No nos vas a Probar…!!!